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�DIA DE MUERTOS?

Posted by Ejecutivos BCS on 6 Ee diciembre Ee 2012 a las 11:15

Por Ricardo Mancilla Rangel

 

El pasado 02 de Noviembre los paceños tomamos el día como pretexto para beber y organizar una reunión que por mejor fin tuvo embriagarse y en el peor de los casos terminar a golpes en una pelea llena de sin razones entre familiares, festejamos el día de muertos de forma equivocada y las más de las veces desconocemos su origen cultural, en ocasiones adoptamos costumbre que ni siquiera tenemos la mas mínima idea de donde provienen y es bueno comentarles y hacer un resumen de su origen ya que nosotros en cierta forma de los países del norte somos los originarios de esta tradición y con el tiempo se fue y se está perdiendo y esto sirve para fortalecer nuestro acervo cultural y trasmitirlo como un legado a nuestros hijos.


Origen del Día de los Muertos en México

La muerte es el destino inexorable de toda vida humana y es natural que nos asuste y angustie su realidad, sobre todo cuando vemos cerca el peligro de morir o cuando afecta a nuestros seres queridos.

Este resumen dedicado a la celebración de día de muertos tiene el propósito de acercar a niños y adultos con la idea de la muerte, para que la vayan aceptando como parte inevitable de la vida humana, conocer como algunas culturas antiguas también hacían ritos sobre la muerte; y fortalecer el carácter desde el punto de vista religioso.

Además, espero pueda ayudar a entender mejor la sensibilidad mexicana, nuestra manera tan particular entender y dar sentido a la celebración de día de muertos.

Más que el hecho de morir, importa más lo que sigue al morir. Este otro mundo sobre el que hacemos representaciones, costumbres y tradiciones que se convierten en cultura, todas de igual importancia, pues ante el camino desconocido que la muerte nos señala, sólo es posible imaginarla con símbolos.


El culto a los muertos en otras culturas

En las culturas antiguas como la china y la egipcia el culto a los muertos es un símbolo de unidad familiar, les rendían culto construyendo templos y pirámides.

En la cultura china por ejemplo: En los aniversarios, se quemaba incienso, se encendían candelas y colocaban ofrendas de alimentos sobre un altar. Eran los días en que se recordaban las grandes deudas que se tenía con los antepasados.

Los antiguos egipcios creían que el individuo tenía dos espíritus. Cuando fallece, el primero va al más allá y el segundo queda vagando en el espacio, por lo que tiene necesidad de comer. Consideraban que este espíritu vivía en el cuerpo que ellos cuidadosamente habían ensamblado, de esta manera el espíritu podía seguir existiendo. Este espíritu era quien recibía las ofrendas.


Los aztecas y el culto a la muerte

La fiesta de los muertos está vinculada con el calendario agrícola prehispánico, porque es la única fiesta que se celebraba cuando iniciaba la recolección o cosecha. Es decir, el primer gran banquete después de la temporada de escasez de los meses anteriores y que se compartía hasta con los muertos.

En la cultura náhuatl se consideraba que el destino del hombre era perecer. Este concepto se detecta en los escritos que sobre esa época se tienen. Por ejemplo, existe un poema del rey y poeta Netzahualcóyotl (1391-1472) que dice:

Somos mortales todos habremos de irnos, todos habremos de morir en la tierra como una pintura, todos iremos borrando. Como una flor, nos iremos secando aquí sobre la tierra meditando, señores, águilas y tigres, aunque fuera así de jade, aunque fueras de oro, también allá iréis al lugar de los descansos. Tendremos que despertar, nadie habrá de quedar. (Hay otro poema de Netzahualcóyotl muy bueno y seguramente ni lo valoras búscalo y te darás cuenta que bello es ese billete de 100).

Este sentimiento de la representación del destino se debe entender en el sentido de que los aztecas se concebían como soldados del sol, cuyos ritos contribuían a fortalecer al sol-Tonatiuh en su combate divino contra las estrellas, símbolos del mal y de la noche o de la oscuridad. Los aztecas ofrecían sacrificios a sus dioses y, en justa retribución, éstos derramaban sobre la humanidad la luz o el día y la lluvia para hacer crecer la vida.

El culto a la muerte es uno de los elementos básicos de la religión de los antiguos mexicanos. Creían que la muerte y la vida constituyen una unidad. Para los pueblos prehispánicos la muerte no es el fin de la existencia, es un camino de transición hacia algo mejor. Esto salta a la vista en los símbolos que encontramos en su arquitectura, escultura y cerámicas, así como en los cantos poéticos donde se evidencia el dolor y la angustia que provoca el paso de la muerte, al Mictlán, lugar de los muertos o descarnados que esperan como destino más benigno los paraísos del Tlalocan. En el mural es el “Tlalocan" el sacrificio de muerte no es un propósito personal; Se justifica el bien colectivo, la comunidad de la creación; Importa la salud del mundo y no entraña la salvación individual. Y a la tierra; regresa a la esencia que anima el universo.

Los sacrificios humanos se consideraban como el tributo que los pueblos vencedores pagaban a sus dioses, y ellos a su vez alimentaban la vida del universo y a su sociedad.

Por otro lado cuando alguien moría, organizaban fiesta para ayudar al espíritu en su camino. (Hoy acabo de comprender porque siempre el país está de fiesta)

Como en la antigua cultura egipcia, los antiguos mexicanos enterraban a sus muertos envueltos en un "petate", les ponían comida para cuando sintieran hambre, ya que su viaje por el Chingnahuapan (del náhuatl: nueva apan, en el río; o "sobre los nuevos ríos"), parecido al purgatorio, era muy difícil de transitar porque encontrarían lugares fríos y calurosos (y el mexicano agarró el petate para ponerle Jorge al niño)


La celebración en la actualidad

Esta celebración conserva mucha de la influencia prehispánica del culto a los muertos, las encontramos en Tlahuac, Xochimilco y Mixquic, lugares cercanos a la ciudad de México. En el estado de Michoacán las ceremonias más importantes son la de los indios purépechas del famoso lago de Pátzcuaro, especialmente en la isla de Janitzio. Igualmente importantes son las ceremonias que se hacen en poblados del Itzmo de Tehuantepec, Oaxaca y en Cuetzalán, Puebla. Sobre sus altares encienden velas de cera, queman incienso en bracerillos de barro cocido, colocan imágenes cristianas: Un crucifijo y la virgen de Guadalupe. Ponen retratos de sus seres fallecidos. En platos de barro cocido se colocan los alimentos, estos son productos que generalmente ahí se consumen, platillos propios de la religión. Bebidas embriagantes o de vasos como agua, jugos de frutas, panes de muerto, adornados con azúcar roja que simula la sangre. Galletas, frutas de horno y dulces hechos con calabaza.


Sentido mexicano de la muerte

En el México contemporáneo tenemos un sentimiento especial ante el fenómeno natural que es la muerte y el dolor que nos produce. La muerte es como un espejo que refleja la forma en que hemos vivido y nuestro arrepentimiento. Cuando la muerte llega, nos ilumina la vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo la vida, "dime como mueres y te diré como eres".

Haciendo una confrontación de los cultos prehispánicos y la religión cristiana, se sostiene que la muerte no es el fin natural de la vida, si no fase de un ciclo infinitivo. Vida, muerte y resurrección son los estadios del proceso que nos enseña la religión cristiana. De acuerdo con el concepto prehispánico de la muerte, el sacrificio de la muerte, el acto de morir, es el acceder al proceso creado que da la vida. El cuerpo muere y el espíritu es entregado a dios (a los dioses) como la deuda contraída por habernos dado la vida. Pero el cristianismo modifica el sacrificio de la muerte. Esta y la salvación se vuelven personales, Para los cristianos el individuo es el que cuenta.las creencias vuelven a unirse en cuanto que la vía sólo se justifica y trasciende cuando se realiza en la muerte.

La creencia de la muerte es el fin inevitable de un proceso natural, lo vemos todos los días, las flores nacen y después mueren. Los animales nacen y después mueren. Nosotros nacemos, crecemos, nos reproducimos en hijos, después nos hacemos viejos y morimos. A menudo en un accidente perdemos a nuestros seres queridos, un amigo, un hijo o un hermano. (Incluyéndome yo ¿Qué tal si escribiendo esto me da un infarto en estos momentos?

Es un hecho que la muerte existe, pero nadie piensa en su propia muerte. En las culturas contemporáneas la "muerte" es una palabra que no se pronuncia. Los mexicanos tampoco pensamos en nuestra propia muerte, pero no le tenemos miedo porque la fe religiosa nos da la fuerza para reconocerla y por que quizás también somos un poco indiferentes a la vida, supongo que así es como nos justificamos.

El desprecio, el miedo y el dolor que sentimos hacia la muerte se unen al culto que le profesamos.es decir, que la muerte puede ser una venganza a la vida, porque nos libera de aquellas vanidades con las que vivimos y nos convierte, al final, a todos por igual en lo que somos, un montón de huesos y a veces en un puñado de ceniza, nuestro origen biológico.

Polvo eres y en polvo te convertirás dice nuestra iglesia, sirva de reflexión.

Categorías: Ejecutivos BCS Noviembre 2012

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