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Raymundo Leon V.

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Mega Mineria de Oro provocaria un desastre en BCS: ambientalistas

Posted by Ejecutivos BCS on 4 Ee agosto Ee 2011 a las 17:40

Economía, medio ambiente y salud de la población, amenazados

 

Raymundo León Verde

 

Organizaciones ambientalistas reafirmaron su oposición a la mega minería de oro en Baja California Sur por sus consecuencias altamente contaminantes.




En el marco del Festival por la Sierra, especialistas de las organizaciones Medio Ambiente y Sociedad y Niparajá advirtieron que los proyectos Concordia y La Pithaya contaminarán el aire, suelo y agua de la Sierra de la Laguna y la zona de Los Planes.

 

Al participar en la conferencia “Impactos Ambientales y Socioeconómicos de la Mega Minería de Oro en Baja California sur”, los especialistas Juan Angel Trasviña Aguilar, Manuel Salvador Trasviña Castro y Fernando Arteche Zambada informaron que el proyecto Concordia, de la firma canadiense Vista Gold, pretende romper 200 millones de toneladas de roca en la reserva de la biosfera Sierra de la Laguna en un periodo de 10 años para extraer 40 toneladas de oro.

 

Señalaron que las explosiones y la trituración de la piedra provocará el levantamiento de polvo mezclado con arsénico, materiales pesados y elementos radioactivos, presentes de manera natural en la región, que se esparcirán por acción de los vientos en un radio de 170 kilómetros.

 

Mencionaron que el proyecto contempla el corte de dos enormes tajos que serán rellenados con la misma roca fragmentada y pulverizada, lo que facilitará la filtración del arsénico y los demás elementos tóxicos en el subsuelo de la Sierra de la Laguna, afectando sus acuíferos que son la principal fuente de abastecimiento de agua de los municipios de La Paz y Los Cabos.

 

Expusieron que para extraer el oro se utilizarán grandes cantidades de cianuro que después del proceso junto con el resto de los desperdicios serán depositados en una presa de lodos que a pesar de que se asegura será impermeabilizada con una membrana especial sucumbirá al paso del tiempo y permitirá filtraciones al subsuelo, y es que ninguna empresa de las que construyen este tipo de membranas las garantiza por más de 10 años, periodo que curiosamente coincide con la explotación de la mina.

 

El geólogo Manuel Salvador Trasviña Castro dijo que en el caso de la Pithaya, de la firma Pediment Gold, se desmontarán 200 hectáreas entre las poblaciones de San Antonio y Los Planes, donde se construirá una picina para colocar la roca pulverizada, la cual será bañada con cianuro.

 

Dijo que con sus 46 mil hectáreas concesionadas –Concordia tiene 3 mil 600- La Pithaya también romperá enormes cantidades de roca entre San Antonio y Los Planes que removerán el arsénico y otros materiales tóxicos y fracturarán el subsuelo, lo que hará palidecer la contaminación que hoy se observa en parte de los pozos de la región.

 

Para darse una idea de lo que viene, dijo el especialista, basta saber que en el pasado se sacaron 800 mil toneladas de roca en esa zona y hoy cada empresa pretende sacar 80 mil toneladas al día, es decir, en sólo diez días acumularán una cantidad igual.

 

El asesor de Niparajá, Fernando Arteche, mencionó que de acuerdo con un estudio realizado en 500 pozos de todo el estado para determinar el nivel de arsénico se encontró que la mayor incidencia se encontraba en el área de San Antonio, El Triunfo y Los Planes.

 

Precisó que en San Antonio, donde se localizan unos 70 montones de desperdicios tóxicos, producto de la explotación minera del pasado, se analizaron 22 pozos, resultando 12 con altos niveles de contaminación por arsénico.

 

Mencionó que en algunos casos se detectaron arriba de 700 microgramos de arsénico por litro, cuando la Norma Oficial Mexicana establece 25, la Organización de las Naciones Unidas 10 y algunos organismos estadunidenses tres.

 

Puntualizó que los pozos más contaminados con arsénico fueron aquellos ubicados cerca de los montículos tóxicos, lo que hace evidente el daño que la minería causa a los mantos freáticos y si no ahí está el ejemplo de San Antonio donde el agua potable alcanza los 103 microgramos de arsénico por litro, totalmente inaceptable.

 

El representante de Sociedad y Medio Ambiente, Juan Angel Trasviña, dijo que las diferencias de los niveles de arsénico permitidos entre México y la ONU demuestran el grado de fragilidad de las leyes y normas oficiales del país.

 

Puntualizó que lamentablemente en el caso de la minería las normas oficiales fueron elaboradas por los sectores relacionados con esa actividad por lo que las hicieron a la medida de sus intereses.

 

Además de todo, dijo, las mineras son las principales causantes de los gases invernadero debido a su alto consumo de combustibles y electricidad, los cuales increíblemente son subsidiados por el gobierno mexicano.

 

Aseveró que sólo Concordia consumirá 93 megawatts por año para lo cual se construirán dos termoeléctricas, en tanto utilizará 15.5 millones de litros de diesel, es decir, más de lo que consume todo el estado.

 

Venta de espejitos por oro

 

Por otro lado, Trasviña Aguilar dijo que se han vendido la idea de que la minería aporta la mayor derrama económica por unidad de inversión en la estructura productiva de una región, pero eso sólo es aparente, pues su participación en el Producto Interno Bruto nacional se redujo de 1.63 por ciento en 1983 a 1.1 por ciento en 2008 (CAMIMEX) debido a que la mayor parte de la inversión se destina a la compra de equipos y maquinaria, los cuales no se manufacturan en México.

 

Señaló que en Baja California Sur el PIB es de 49 mil 712 millones de pesos, pero mientras el sector terciario aporta el 75.1 por ciento, destacando el turismo con 55 por ciento, los tres principales desarrollos mineros no metálicos que producen sal, yeso y fosforita participan con el 4.2 por ciento.

 

Dijo que otra de las grandes falasias de la minería en México tiene que ver con la generación de empleos, pues los 18 mil 68 puestos de trabajo de la minería metálica (INEGI 2008) apenas representaban el 0.04 por ciento del total de empleos existentes ese año en el país (43 millones 822 mil).

 

En contraste, señaló, en un reporte de Emisiones y Transferencia de Contaminantes en América del Norte se advierte que del total de contaminantes descargados al suelo de México el 75 por ciento proviene de la minería metálica (Comisión para la Cooperación Ambiental).

 

Enfatizó que los únicos beneficiarios de la explotación minera en México son las grandes compañías mineras provenientes del extranjero, pues de acuerdo con las leyes de Inversión Minera y de Minería (1992) se permite la participación de capitales extranjeros hasta en un 100 por ciento de la propiedad, cuando antes estaba limitado al 49 por ciento.

 

Además se les otorga plena seguridad jurídica, se permite la desincorporación de asignaciones y reservas naturales para privatizarlas, se da preferencia a la minería sobre cualquier otro aprovechamiento del suelo, se otorgan concesiones mineras de 50 años que pueden ser prorrogables, y permisos de exploración de seis años que también pueden extenderse.

 

A diferencia de otros países, añadió, las mineras no pagan regalías o derechos sobre la producción, sólo se les cobra 5 pesos por hectárea por derechos sobre la extensión de las concesiones, el primer año están libres de todo impuesto, hay deducción inmediata de la inversión al activo fijo y se otorga un plazo de amortización de pérdidas fiscales de 10 años.

 

Puntualizó que México resulta un país por demás atractivo para las inversiones mineras, pues además de lo anterior les otorga subsidios en el uso de combustibles y de electricidad.

 

En la actualidad, señaló, México tiene concesionado el 26 por ciento de su territorio (51 millones de hectáreas) a compañías mineras, especialmente de Canadá (75 por ciento) y de Estados Unidos (15 por ciento) bajo la falsa promesa de generar miles de empleos y contribuir a una economía sólida.


Trasviña Aguilar puntualizó que el proyecto Concordia que pretende la explotación de oro en la reserva de la biosfera Sierra de la Laguna precisamente tendría un efecto contrario en los municipios de La Paz y Los Cabos.

 

Mencionó que se cancelaría la certificación de los cultivos orgánicos de la zona que hoy dan empleo a más de 10 mil personas; provocaría la reducción de turistas e inversionistas del ramo; perjudicaría las actividades relacionadas con el turismo como la construcción, agricultura, ganadería y servicios; pondría en riesgo la pesca deportiva; y las propiedades perderían valor generando una crisis en el sector inmobiliario.

 

El consultor finalmente arremetió contra los mercenarios que defienden este y otros proyectos depredadores en Baja California Sur, entre ellos a algunos investigadores como Alejandro Alvarez Arellano, Paulino Rojo y Angel Jiménez Villegas que por dinero sesgan estudios para justificar lo injustificable.

 

Dijo que por donde quiera que se le busque no es posible aceptar que por 160 empleos, de los cuales sólo unos 40 quedarán en manos de la gente de la zona, se ponga en riesgo el medio ambiente de la Sierra de la Laguna, principal fuente de abastecimiento de agua potable de La Paz y Los Cabos, así como la salud de la población.

Categorías: Ejecutivos BCS Agosto 2011

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1 Comment

Responder laura
14:20 Eel 15 Ee agosto Ee 2011 
Es indignante...como evitarlo? Porque a companias extranjeras tienen tanta facilidad para saquear nuestro patrimonio y cuando un mexicano pequenio empresario quiere iniciar un negocio, tener una propiedad lo que sea se enfrenta ante los obstaculos mas estupidos y costosos aparte. Pareciera imposible pretender progresar mientras siendo extranjero con poder de inversion la puerta es facil y grande, aunque sea en perjuicio de nuestros recursos naturales!!! No lo puedo creer...